{"id":9372,"date":"2022-03-08T12:17:05","date_gmt":"2022-03-08T12:17:05","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/?p=9372"},"modified":"2022-03-08T12:17:08","modified_gmt":"2022-03-08T12:17:08","slug":"como-el-covid-afecto-la-salud-mental-de-los-no-infectados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/blog\/2022\/03\/08\/como-el-covid-afecto-la-salud-mental-de-los-no-infectados\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo el COVID afect\u00f3 la salud mental de los no infectados?"},"content":{"rendered":"\n<p> Cient\u00edficos demostraron que la inflamaci\u00f3n cerebral puede afectar tambi\u00e9n a quienes nunca cursaron la infecci\u00f3n. Qu\u00e9 secuelas provoca?<\/p>\n\n\n\n<p>La p\u00e9rdida de memoria, la niebla mental, el cansancio y la dificultad para concentrarse pueden ser s\u00edntomas de COVID prolongado. Sin embargo, los cient\u00edficos creen que&nbsp;<strong>las personas que no han tenido coronavirus tambi\u00e9n sufren mayor cansancio, problemas para tomar decisiones y falta de concentraci\u00f3n debido a la pandemia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los expertos se\u00f1alan que la incertidumbre, la falta prolongada de contacto social y la interrupci\u00f3n de las rutinas han afectado la salud mental y moldeado un \u201c<strong>cerebro pand\u00e9mico<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/img.europapress.es\/fotoweb\/fotonoticia_20170201083447_420.jpg\" alt=\"Investigan las diferentes conexiones entre cerebro y grasa en seres humanos  y monos\" width=\"585\" height=\"390\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Una&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0889159122000472\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">nueva investigaci\u00f3n<\/a>&nbsp;demostr\u00f3 que&nbsp;las alteraciones en el estilo de vida durante la pandemia de COVID-19 pueden haber desencadenado una&nbsp;<strong>inflamaci\u00f3n en el cerebro<\/strong>&nbsp;que contribuye a la&nbsp;<strong>fatiga<\/strong>, las&nbsp;<strong>dificultades de concentraci\u00f3n<\/strong>&nbsp;y la&nbsp;<strong>depresi\u00f3n<\/strong>, incluso para aquellos que<strong>&nbsp;nunca se infectaron con el SARS-CoV-2<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio, que fue realizado por un equipo dirigido por investigadores del&nbsp;<strong>Hospital General de Massachusetts<\/strong>, se public\u00f3 en la revista especializada&nbsp;<em>Brain, Behavior, and Immunity.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de provocar 440 millones de contagios y casi 6 millones de muertes en todo el mundo,\u00a0<strong>la pandemia de COVID-19 ha causado importantes trastornos sociales y econ\u00f3micos que han afectado la vida de la poblaci\u00f3n mundial de m\u00faltiples maneras<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, desde el comienzo de la pandemia, la gravedad y la prevalencia de<strong>&nbsp;los s\u00edntomas de angustia psicol\u00f3gica, fatiga, confusi\u00f3n mental y otras afecciones han aumentado considerablemente<\/strong>,&nbsp;<strong>incluso entre las personas que no est\u00e1n infectadas con el SARS-CoV-2.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para obtener una mejor comprensi\u00f3n de los efectos del pandemia de coronavirus en el cerebro y la salud mental,\u00a0los investigadores analizaron\u00a0<strong>datos de im\u00e1genes cerebrales, realizaron pruebas de comportamiento y recolectaron muestras de sangre de m\u00faltiples voluntarios no infectados<\/strong>: 57 antes y 15 despu\u00e9s de que se implementaran las medidas de confinamiento estricto. establecidas en varios pa\u00edses para limitar la movilidad as\u00ed frenar la propagaci\u00f3n del coronavirus.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.wsimag.com\/attachments\/093c0d3a06b78ac5f9b0606241740ce408766310\/store\/fill\/860\/645\/2115f8586ce5577e83ce2c4b245be1480496e76e925b5a4476890ca9f4de\/Actividad-cerebral.jpg\" alt=\"Un cerebro a pleno rendimiento | Wall Street International Magazine\" width=\"602\" height=\"452\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de los confinamientos,&nbsp;<strong>los participantes del estudio demostraron niveles cerebrales elevados de dos marcadores de neuroinflamaci\u00f3n: la prote\u00edna translocadora&nbsp;<\/strong>(medida mediante tomograf\u00eda por emisi\u00f3n de positrones) y el&nbsp;<strong>mioinositol&nbsp;<\/strong>(medido mediante espectroscopia de resonancia magn\u00e9tica), en comparaci\u00f3n con los participantes previos al confinamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los niveles en sangre de otros<strong>\u00a0dos marcadores inflamatorios<\/strong>\u00a0(la interleucina-16 y la prote\u00edna quimioatrayente de monocitos-1) tambi\u00e9n se elevaron en los participantes posteriores al confinamiento, aunque en menor medida.<\/p>\n\n\n\n<p>Los participantes que informaron una mayor carga de s\u00edntomas relacionados con el estado de \u00e1nimo y la fatiga mental y f\u00edsica mostraron niveles m\u00e1s altos de&nbsp;<strong>prote\u00edna translocadora&nbsp;<\/strong>en ciertas regiones del cerebro, en comparaci\u00f3n con los que informaron pocos o ning\u00fan s\u00edntoma. Adem\u00e1s, los niveles m\u00e1s altos de prote\u00edna translocadora posteriores al confinamiento se correlacionaron con la expresi\u00f3n de varios genes implicados en funciones inmunitarias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi bien la investigaci\u00f3n sobre el COVID-19 ha visto una explosi\u00f3n en la literatura cient\u00edfica,<strong>&nbsp;el impacto de las alteraciones sociales y del estilo de vida relacionadas con la pandemia en la salud del cerebro entre los no infectados ha permanecido poco explorado<\/strong>\u201d, dijo la autora principal&nbsp;<strong>Ludovica Brusaferri, becaria de investigaci\u00f3n postdoctoral en el Hospital General de Massachusetts (MGH) y la Escuela M\u00e9dica de Harvard<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNuestro estudio muestra un ejemplo de&nbsp;c\u00f3mo la pandemia ha impactado en la salud humana m\u00e1s all\u00e1 de los efectos causados directamente por el propio virus\u201d, indic\u00f3 la investigadora .<\/p>\n\n\n\n<p>El autor principal Marco L. Loggia, codirector del Centro de Neuroimagen Integral del Dolor en MGH y la Facultad de Medicina de Harvard, se\u00f1al\u00f3 que&nbsp;<strong>reconocer el papel de la neuroinflamaci\u00f3n en los s\u00edntomas experimentados por muchos durante la pandemia podr\u00eda se\u00f1alar posibles estrategias para reducirlos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPor ejemplo, las intervenciones conductuales o farmacol\u00f3gicas que se cree que reducen la inflamaci\u00f3n, como el ejercicio y ciertos medicamentos, podr\u00edan resultar \u00fatiles como medio para reducir estos molestos s\u00edntomas\u201d, se\u00f1al\u00f3 Loggia.<\/p>\n\n\n\n<p>El investigador principal agreg\u00f3 que<strong>\u00a0los hallazgos tambi\u00e9n brindan m\u00e1s apoyo a la noci\u00f3n de que los eventos estresantes podr\u00edan estar acompa\u00f1ados de inflamaci\u00f3n cerebral<\/strong>. \u201cEsto podr\u00eda tener una implicaci\u00f3n importante para el desarrollo de intervenciones para una gran cantidad de trastornos relacionados con el estr\u00e9s\u201d, concluy\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Infobae<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cient\u00edficos demostraron que la inflamaci\u00f3n cerebral puede afectar tambi\u00e9n a quienes nunca cursaron la infecci\u00f3n. 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