{"id":10750,"date":"2024-09-04T15:23:44","date_gmt":"2024-09-04T15:23:44","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/?p=10750"},"modified":"2024-09-04T15:36:29","modified_gmt":"2024-09-04T15:36:29","slug":"sibo-enemigo-intimo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/blog\/2024\/09\/04\/sibo-enemigo-intimo\/","title":{"rendered":"SIBO&#8230;enemigo \u00edntimo"},"content":{"rendered":"\n<p>El SIBO se produce cuando se enlentece el paso de alimentos o desechos en el tubo digestivo y se crea un caldo de cultivo que permite su desarrollo. El SIBO a menudo puede provocar p\u00e9rdida de peso, s\u00edntomas digestivos y malnutrici\u00f3n. Es normal que a personas reci\u00e9n diagnosticadas de SIBO les surjan preguntas como qu\u00e9 alimentos comer o que dieta llevar en SIBO<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"597\" src=\"https:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1024x597.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-10751\" srcset=\"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1024x597.png 1024w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-300x175.png 300w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-768x448.png 768w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-600x350.png 600w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 es SIBO y por qu\u00e9 es importante la dieta?<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>SIBO<\/strong>&nbsp;son las siglas en ingl\u00e9s para \u201csmall intestine bacterial overgrowth\u201d que significa&nbsp;<strong>sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado<\/strong>. En pacientes sanos, el intestino delgado contiene cantidades peque\u00f1as de bacterias.<\/p>\n\n\n\n<p>El SIBO y el desarrollo de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elsevier.es\/es-revista-endocrinologia-nutricion-12-articulo-intolerancia-alimentaria-S157509220971407X\">intolerancias alimentarias<\/a>&nbsp;van muy de la mano. Actualmente, est\u00e1 aumentando mucho la incidencia de intolerancias en la poblaci\u00f3n, pero \u00bfson realmente intolerancias o malabsorciones?<\/p>\n\n\n\n<p>Las malabsorciones hacen referencia a la ineficiente digesti\u00f3n de los nutrientes. En este caso, no hay una respuesta inmunitaria propiamente dicha. Las estructuras necesarias para digerir el alimento est\u00e1n presentes, pero no funcionan bien. La sintomatolog\u00eda producida puede confundirse con una intolerancia, que es cuando alg\u00fan elemento necesario para digerir el nutriente, no est\u00e1n presentes de forma parcial o total. Un ejemplo de esto ser\u00eda la presencia de SIBO relacionado con la malabsorci\u00f3n o intolerancia a la lactosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La enzima lactasa se produce en el intestino delgado. Su funci\u00f3n es digerir, metabolizar y transformar la lactosa en glucosa y galactosa para asimilarla mejor. La lactosa que no se digiere, se metaboliza por la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elsevier.es\/es-revista-gastroenterologia-hepatologia-14-articulo-bacterias-probioticas-deficiencia-lactasa-13043247\">microbiota<\/a>&nbsp;del intestino grueso, lo que produce muchos gases. Cuando la lactasa est\u00e1 presente pero no realiza bien su funci\u00f3n o existen otras causas diferentes (celiaqu\u00eda, cirug\u00edas, alteraci\u00f3n de la mucosa, SIBO, disbiosis, etc.) que producen una&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.medwave.cl\/link.cgi\/Medwave\/PuestaDia\/Cursos\/3176\">digesti\u00f3n ineficiente de la lactosa<\/a>, hablamos de&nbsp;malabsorci\u00f3n. Esta situaci\u00f3n, muchas veces es reversible, ya que existe una disbiosis que&nbsp;<a href=\"https:\/\/microecologia.es\/kyberbioma-el-diagnostico-inteligente-de-la-microbiota\/\">se puede modificar<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1-1024x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-10753\" srcset=\"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1-1024x1024.png 1024w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1-300x300.png 300w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1-150x150.png 150w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1-768x768.png 768w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1-700x700.png 700w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1-600x600.png 600w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1-100x100.png 100w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/image-1.png 1080w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">SIBO y disbiosis, \u00bfEs lo mismo?<\/h3>\n\n\n\n<p>En realidad, SIBO y&nbsp;<a href=\"https:\/\/microecologia.es\/disbiosis-intestinal-2\/\">disbiosis<\/a>&nbsp;no son estrictamente lo mismo. Sin embargo, aunque no sean lo mismo, pueden estar muy relacionados. Veamos cuales son las diferencias entre los dos conceptos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>En la definici\u00f3n literal de&nbsp;<strong>SIBO<\/strong>, nos encontramos con que hace referencia al&nbsp;exceso de&nbsp;<a href=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0212-16112007000500003#:~:text=La%20poblaci%C3%B3n%20microbiana%20del%20intestino,bacterianas%20por%20g%20de%20contenido.\">bacterias en el intestino delgado<\/a>, por encima de 10<sup>3<\/sup>-10<sup>5<\/sup>&nbsp;Estos \u00faltimos, son los valores normales que deber\u00eda haber. El concepto SIBO hace referencia \u00fanicamente a la cantidad de bacterias que tenemos en el intestino, sin distinguir g\u00e9neros ni especies.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Por otro lado, el concepto de&nbsp;<a href=\"https:\/\/microecologia.es\/sintomas-digestivos-causas-consecuencias\/\"><strong>disbiosis<\/strong><\/a>&nbsp;hace referencia al estado de desequilibrio en la composici\u00f3n bacteriana. En este caso, s\u00ed se distinguen g\u00e9neros y especies bacterianas. La disbiosis no se centra solo en el intestino, sino que este concepto puede aplicarse a cualquier parte del cuerpo. Sin embargo, generalmente se utiliza para hacer referencia al desequilibro bacteriano en el intestino grueso, aunque puede ocurrir por ejemplo en piel, mucosas o pulm\u00f3n, entre otros.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Por tanto, \u00bfpuedo tener SIBO y disbiosis a la vez? Hemos visto que s\u00ed se puede. \u00bfPuede ser la disbiosis causa de SIBO? La respuesta vuelve a ser afirmativa. Un crecimiento de grupos bacterianos no beneficiosos para nuestro organismo puede favorecer un crecimiento anormal en n\u00famero de bacterias.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Influencia del SIBO en la dieta, \u00bfC\u00f3mo nos afecta?<\/h3>\n\n\n\n<p>El SIBO produce problemas de malabsorci\u00f3n. Las bacterias que est\u00e1n en el intestino delgado, pueden&nbsp;<a href=\"https:\/\/microecologia.es\/que-es-intestino-permeable\/\">liberar toxinas<\/a>&nbsp;y generar da\u00f1os en la mucosa intestinal. Por tanto, \u00bfqu\u00e9 nutrientes absorbemos peor debido al&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.mayoclinic.org\/es-es\/diseases-conditions\/small-intestinal-bacterial-overgrowth\/symptoms-causes\/syc-20370168\">SIBO<\/a>?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<strong>Malabsorci\u00f3n de grasas:<\/strong><strong>&nbsp;<\/strong>Las sales biliares, necesarias para digerir y absorber las grasas, se descomponen en el intestino delgado por el exceso de bacterias, lo que genera una digesti\u00f3n incompleta de las grasas<strong>.&nbsp;<\/strong>Esto se puede traducir en presencia de heces grasas irritantes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013 Malabsorci\u00f3n de hidratos de carbono y prote\u00ednas:<\/strong>&nbsp;&nbsp;El exceso de bacterias en el intestino delgado, da\u00f1a la mucosa, lo que genera una menor absorci\u00f3n de carbohidratos y prote\u00ednas. Los hidratos de carbono que deber\u00edan, pero no han sido absorbidos en el intestino delgado, son fermentados por las bacterias del intestino grueso, las cuales generan elevadas cantidades de diferentes gases. Esto provoca que empeore la sintomatolog\u00eda del&nbsp;<a href=\"https:\/\/scielo.conicyt.cl\/scielo.php?pid=S0034-98872005001100013&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=en\">SIBO<\/a>. Por otro lado, debido a los da\u00f1os producidos, hay un d\u00e9ficit en la producci\u00f3n de amino\u00e1cidos. Finalmente, algunos precursores de prote\u00ednas que se encuentran en el intestino, son destruidos por estas bacterias en exceso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<strong>Malabsorci\u00f3n de vitamina B12:<\/strong>&nbsp;Aunque las bacterias intestinales sintetizan vitamina B12, tambi\u00e9n la utilizan para realizar distintas funciones. La falta de absorci\u00f3n de B12 da lugar a&nbsp;<a href=\"https:\/\/microecologia.es\/microbiota-hierro-anemia\/\">anemia<\/a>&nbsp;y afectaci\u00f3n del sistema nervioso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013&nbsp;<strong>Malabsorci\u00f3n de \u00e1cido f\u00f3lico y vitamina K:&nbsp;<\/strong>Adem\u00e1s de aportarlos por la dieta, estos compuestos son producidos internamente por bacterias intestinales. Por tanto, si dichas bacterias est\u00e1n alteradas, estas vitaminas se absorber\u00e1n peor. Su falta da lugar a problemas en el sistema nervioso y la coagulaci\u00f3n sangu\u00ednea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013&nbsp;<strong>Malabsorci\u00f3n de vitaminas liposolubles<\/strong>: Como resultado de la absorci\u00f3n incompleta de las grasas, tampoco se absorben completamente las vitaminas liposolubles A, D, E y K.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos casos de malabsorci\u00f3n desencadenan en d\u00e9ficits provocando as\u00ed en pacientes graves mucha p\u00e9rdida de peso y<strong>&nbsp;malnutrici\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Dieta para mejorar el SIBO<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"573\" src=\"https:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/dieta-fodmap-k0LI-1248x698@abc-1024x573.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10752\" srcset=\"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/dieta-fodmap-k0LI-1248x698@abc-1024x573.jpg 1024w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/dieta-fodmap-k0LI-1248x698@abc-300x168.jpg 300w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/dieta-fodmap-k0LI-1248x698@abc-768x430.jpg 768w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/dieta-fodmap-k0LI-1248x698@abc-600x336.jpg 600w, http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/dieta-fodmap-k0LI-1248x698@abc.jpg 1248w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La dieta con mayor \u00e9xito es la&nbsp;<a href=\"https:\/\/laboratoriocobas.com\/dieta-baja-en-fodmaps\/\"><strong>baja en FODMAPs<\/strong><\/a><strong>&nbsp;(Oligosac\u00e1ridos, Disac\u00e1ridos, monosac\u00e1ridos fermentables y polioles)<\/strong>. Esta dieta limita el aporte de todos los hidratos de carbono fermentables y polioles, los cuales son utilizados por nuestra microbiota para generar energ\u00eda. Sin embargo, muchas veces al fermentarlos,&nbsp; provocan la aparici\u00f3n de gas y distensi\u00f3n abdominal.<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/2072-6643\/12\/1\/148\/htm\">dieta baja en FODMAPs<\/a>&nbsp;no est\u00e1 dise\u00f1ada para seguirla toda la vida, sino que tiene car\u00e1cter temporal a corto plazo, ya que es muy estricta. El tratamiento para la dieta baja en FODMAPs consta de dos fases, una de restricci\u00f3n de alimentos y otra de reintroducci\u00f3n progresiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Si prolongamos mucho el uso de la dieta y no aportamos&nbsp;<a href=\"https:\/\/laboratoriocobas.com\/almidon-resistente-un-carbohidrato-con-funcion-fisiologica\/\">fibra<\/a>, la microbiota se ver\u00e1 afectada y se complicar\u00eda la recuperaci\u00f3n del paciente. Es fundamental que esta dieta est\u00e9 pautada por un nutricionista, el cual realizar\u00e1 un seguimiento del paciente para controlar sintomatolog\u00eda y detectar d\u00e9ficits nutricionales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Fase 1 o de restricci\u00f3n:<\/em><\/strong>&nbsp;Eliminar todos los alimentos con alto contenido en FODMAPs y sustituirlos por aquellos que tengan el menor contenido en FODMAPs posible. Es muy importante que sea pautado y supervisado por un profesional sanitario.&nbsp; Durante esta fase tambi\u00e9n se elimina el&nbsp;<a href=\"https:\/\/microecologia.es\/sensibilidad-al-gluten-es-un-problema-real\/\">gluten<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Fase 2 o de reintroducci\u00f3n<\/em><\/strong>: reintroducci\u00f3n de los alimentos seg\u00fan tolerancia bajo supervisi\u00f3n de un dietista-nutricionista. Adem\u00e1s, se puede elaborar una dieta adaptada a las intolerancias individuales. La dieta de la fase de reintroducci\u00f3n, ser\u00e1 m\u00e1s equilibrada que una combinaci\u00f3n estricta de una dieta sin gluten y baja en FODMAPs.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Alimentos permitidos en la dieta baja en FODMAPs<\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>&nbsp;<\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><\/td><td><strong>MAYOR CONTENIDO EN FODMAPs<\/strong><\/td><td><strong>MENOR CONTENIDO EN FODMAPs<\/strong><\/td><\/tr><tr><td><strong>FRUTAS<\/strong><\/td><td>Manzana, albaricoque, aguacate, pera, mora, frutas en lata\u2026Generalmente el consumo de fruta debe ser moderado<\/td><td>Pi\u00f1a, pl\u00e1tano, clementina, kiwi, fresas, frambuesas\u2026&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;<\/strong><strong>VEGETALES Y HORTALIZAS<\/strong><\/td><td>Alcachofa, coliflor, br\u00f3coli, hinojo, ajo, col, puerro, pimiento verde, coles de Bruselas, esp\u00e1rrago\u2026<\/td><td>Tomate, calabac\u00edn, espinaca, berenjena, zanahoria\u2026<\/td><\/tr><tr><td><strong>LEGUMBRES<\/strong><\/td><td>Garbanzos, lentejas, alubias, guisantes, habas, soja<\/td><td>Jud\u00edas verdes<\/td><\/tr><tr><td><strong>FRUTOS SECOS \/ACEITES Y GRASAS<\/strong><\/td><td>Almendras, pistachos, avellanas, cacahuete, anacardos (y sus correspondientes cremas de frutos secos)<\/td><td>Todos los aceites vegetales, margarina, mantequilla, semillas de ch\u00eda, nueces<\/td><\/tr><tr><td><strong>CARNES, PESCADOS Y HUEVOS<\/strong><\/td><td>Embutidos y carnes procesadas<\/td><td>Todo tipo de carnes sin procesar, todo tipo de pescados y huevo<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;<\/strong><strong>PRODUCTOS L\u00c1CTEOS<\/strong><\/td><td>Leche (vaca, cabra y oveja), yogur, quesos blandos (Burgos, ricota, reques\u00f3n, mascarpone, queso fresco) y productos elaborados con lactosa<\/td><td>Queso curado (cheddar, parmesano), queso tierno (brie, mozzarella), productos sin lactosa<\/td><\/tr><tr><td>&nbsp;<strong>CEREALES Y TUB\u00c9RCULOS<\/strong><\/td><td>&nbsp;Todos los cereales integrales (espelta, arroz integral\u2026etc.) Ma\u00edz, cebada. Grandes cantidades de trigo y centeno (pasta de huevo, s\u00e9mola, pan rallado, etc.) Boniato y ra\u00edz de yuca<\/td><td>Trigo sarraceno, avena, mijo, quinoa, pasta sin gluten, harina de ma\u00edz, arroz, sorgo, patata,<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;<\/strong><strong>BEBIDAS<\/strong><\/td><td>concentrado de frutas, bebidas con fructosa, licor, oporto, vino espumoso, vino (dulce o semiseco), cerveza de trigo, alcohol, bebidas azucaradas<\/td><td>Leche de coco, leche de almendra, t\u00e9, agua, vino (seco)<\/td><\/tr><tr><td>&nbsp;<strong>OTROS<\/strong><\/td><td>Jarabe de agave, sirope de ma\u00edz, fructosa, miel, productos que contengan inulina. Edulcorantes con: manitol (E 421), isomaltosa (E 953), maltitol (E 965), xilitol (E 967), sorbitol (E 420), lactitol (E 966), eritritol (E 968). Salsas preparadas tipo barbacoa, ketchup.&nbsp;<\/td><td>Sirope de arce o de arroz, estevia, dextrosa, sacarina<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El SIBO se produce cuando se enlentece el paso de alimentos o desechos en el tubo digestivo y se crea un caldo de cultivo que permite su desarrollo. El SIBO a menudo puede provocar p\u00e9rdida de peso, s\u00edntomas digestivos y malnutrici\u00f3n. Es normal que a personas reci\u00e9n diagnosticadas de SIBO les surjan preguntas como qu\u00e9 &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/blog\/2024\/09\/04\/sibo-enemigo-intimo\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">SIBO&#8230;enemigo \u00edntimo<\/span> Leer m\u00e1s \u00bb<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10771,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10750","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10750","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10750"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10750\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10771"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/revistaciudad.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}